El cabello pierde su salud debido a una combinación de tratamientos agresivos y de manipulaciones inadecuadas durante períodos largos de tiempo.

Algunos de los signos que indican que el cabello está dañado son los siguientes:

  • Cabello canoso

  • Porosidad y fragilidad

  • Falta de hidratación (sequedad)

  • Pérdida de fuerza y brillo

Las causas más frecuentes por las que aparecen daños en la fibra capilar son los siguientes:

1. Daño por tratamiento químico

Los champús muy agresivos eliminan la capa de sebo que de manera natural protege el cabello, dañándolo, y restándole brillo y flexibilidad.

Las permanentes, la decoloración, los tintes químicos, alisadores, etc., dañan internamente a la fibra capilar sobre todo si se aplican con excesiva frecuencia o incorrectamente, ya que van levantando gradualmente la capa más superficial de la cutícula del cabello dejándolo débil con pérdida de humedad y muy frágil.

Para minimizar este efecto es muy importante la hidratación y reparación del pelo con cosméticos que devuelvan suavidad y elasticidad.

2. Daño por variación del pH

El cabello normal mojado tiene un pH de 5.5 (punto isoeléctrico). Si este pH se sitúa a niveles alcalinos (por encima de 7), el cabello se esponja y hace más poroso. Si este aumenta por encima de 10 la cutícula se pierde y tiene lugar un daño permanente.

A un pH por debajo de 5 (ácido) la cutícula se contrae en la superficie, y debajo de un pH de 1.5 el cabello se daña.

Para minimizar este efecto se recomienda utilizar, siempre que sea posible y compatible con su naturaleza, productos cosméticos con sustancias tampón que regulen el pH.

3. Daño solar

Los rayos ultravioletas afectan al cabello ya que rompen gradualmente las uniones proteicas debilitando la fibra y provocando una deshidratación. También aclaran la coloración natural y artificial del cabello y provocan un envejecimiento celular.

Para minimizar el efecto se recomienda utilizar protectores solares o cubrirse el pelo ante exposiciones largas y/o repetidas al sol.

4. Daño mecánico

Cepillarse o peinarse en exceso y cepillar el cabello de las puntas hacia la raíz «crepar el pelo» para dar volumen es una de las operaciones más dañina para la fibra capilar además de debilitarla ayuda a que se pierda progresivamente la cutícula creando un daño irreparable. También es muy dañino llevar el pelo muy estirado, ya que provoca el arrancado del cabello desde su raíz. Esto, si se produce de forma continuada, llega a provocar el raquitismo del bulbo, hasta que el cabello deja de crecer.

Para minimizar el efecto se recomienda evitar el exceso de cepillados y peinarse siempre después de hidratar el pelo adecuadamente.

5. Daño por calor

El secado excesivo con aire caliente y, especialmente, con planchas a alta temperatura reduce el contenido hídrico del cabello evaporando el agua interna de la fibra capilar y ablanda la queratina, lo que le vuelve más frágil y quebradizo.

Para minimizar el efecto se recomienda utilizar protectores térmicos.

6. Daño por Desgaste

Consiste en la pérdida gradual de cutícula en la fibra capilar que termina con la exposición del córtex y la formación de un cabello  áspero y quebradizo. Esto sucede cuando el cabello es muy largo.

En este caso será necesario cortar el cabello.

Activos Chemir S.A para el cuidado del cabello:

  • Phytochem® K+

    Este preparado tiene una mezcla final de aminoácidos semejante a los de la queratina, lo que le hace una buena alternativa al empleo de hidrolizados de proteína.

  • Sulfotrico® SP

    Preparado muy eficaz para combatir y prevenir la hipersecreción de las glándulas sebáceas.

Sulfotrico Sp Hair Care Chemir